Un Misil Imposible

A mi regreso de un nuevo viaje a América he tenido noticia de que mi buen amigo Jesús Hermida, director del programa de TVE, "Su Turno", había dedicado uno o dos espacios al fenómeno 0VNl. Y he sabido igualmente que Hermida intentó localizarme, con el fin de que pudiera participar en dichos debates. Y aunque, gracias a Dios, mi cupo de vanidad hace tiempo que se vio colmado, he sentido no poder estar presente en uno de esos programas porque -según mis informaciones- la casi totalidad de los participantes descalificaron el caso del ovni del 5 de marzo de 1979 en Canarias. Curiosamente, ninguno de los allí presentes ha investigado el citado asunto. Con el fin de evitar confusiones entre las personas de buena voluntad que siguen el tema de los "no identificados", he aquí una síntesis de las investigaciones que yo sí he llevado a cabo "sobre el terreno" en torno al objeto que fue visto y fotografiado en aquella ocasión y que -de ninguna manera- admito como un misil. Que cada lector juzgue quién puede estar más cerca de la verdad...

Por J.J. Benítez


Cuando medio mundo no se había repuesto aún de la sorpresa que provocó la película de la Televisión Australiana, desde las islas Canarias saltó otro caso ovni. Un suceso que, por su envergadura, tiempo de observación, número de testigos y pruebas fotográficas, yo calificarla de uno de los más completos y elocuentes del mundo, al menos por ahora. Seria injusto y poco periodístico tratar de ajustar en unas escasas páginas cuanto sucedió aquella tarde-noche del 5 de marzo de 1979 en el archipiélago. Sólo el volumen informativo que obra en mi poder y que abarca los testimonios de decenas de hombres y mujeres de las islas de Tenerife, Gran Canaria, La Palma, Gomera, Hierro y de la costa africana, así como de los barcos y aviones que navegaban en aquellos momentos en las Canarias, necesitaría ya un único libro. Si a esto añadimos las sucesivas investigaciones, los exhaustivos análisis del medio centenar largo de fotos en color y blanco y negro que he podido reunir y las opiniones de los meteorólogos, físicos, astrónomos y militares españoles y norteamericanos - expertos fundamentalmente en lanzamientos de misiles agua-aire-, se comprenderá la imposibilidad material de trasladar tan ingente documentación a este limitado espacio.
Puedo adelantar al lector, sin embargo, que este riquísimo informe sobre el ovni del 5 de marzo en Canarias no morirá "congelado" en mis archivos. Preparo ya un completo libro sobre el particular, con una no menos extensa e intensa investigación sobre otros cinco casos -ocurridos todos ellos en el archipiélago- y que, en mi opinión, guardan una estrecha relación con lo vivido por miles de canarios en la noche del 5 de marzo de 1979. Me limitaré, por tanto, en el presente trabajo, a una recortada exposición de los hechos y de algunas de las peregrinas explicaciones que llegaron a lanzarse.

Dos fases
A juzgar por los documentos gráficos obtenidos aquella noche, y por los cientos de testimonios, el fenómeno del 5 de marzo de 1979 tuvo dos grandes fases. En primer lugar, los "anillos luminosos" o el "extraño atardecer", como fue definido, y que apareció ante los asombrados canarios alrededor de las siete de la tarde (esta hora no ha podido ser fijada con exactitud). Miles de personas, prácticamente desde todas las islas, así como un total de lo aviones en vuelo, fueron testigos de estas formaciones multicolores, que fueron ensanchándose lentamente sobre el horizonte oeste.

Sus tonalidades fueron tan vivas y distintas a cualquier puesta de sol, que la atención de propios y extraños quedó fijada de inmediato en dicho horizonte. Los "anillos", como los llamaremos de ahora en adelante para una más fácil comprensión, reunían todos los colores del arco iris. A juzgar por los distantes puntos desde donde fueron vistos, y como veremos más adelante, la extensión de tales "anillos" tuvo que ser enorme. Conforme fueron desapareciendo los últimos rayos solares -no olvidemos que el sol se puso aquel 5 de marzo a las siete y diez minutos (hora local)- los miles de testigos vieron con asombro cómo los colores de los "anillos" cobraban una extraordinaria viveza.

Una vez oscurecido el cielo, los testigos (y así ha quedado reflejado en las fotografías) observan unas líneas zigzagueantes amarillas y de gran intensidad luminosa. Esas "bandas" parecen arrancar del mar, recorriendo la totalidad de los "anillos". Es en esos momentos cuando éstos empiezan a ensancharse, adquiriendo unas proporciones colosales. El misterioso fenómeno se prolonga por espacio de casi una hora y media (recordemos que el suceso termina prácticamente hacia las ocho y cuarenta minutos).

Pero antes de que los "anillos" se disuelvan, miles de personas iban a contemplar la fase más espectacular: la aparición de un objeto volador no identificado y de una especie de gigantesca "campana" de luz. Esta seria la "segunda fase".

Un caldero achatado
Esta segunda fase se inició hacia las ocho y diez de la noche, aproximadamente. La oscuridad era total, puesto que el sol se habla ocultado, como mencioné anteriormente, a las siete y diez de la tarde y la duración total del crepúsculo en estas latitudes fue de 24 minutos y medio. Estos datos son importantes porque, como veremos en el capítulo de las interpretaciones, algunos "adoradores de computadoras" no las tuvieron muy en cuenta, cometiendo - una vez más- lamentables y cómicos "patinazos"…

Pues bien, hacia las ocho y diez de la noche, y en mitad de los "anillos" luminosos y multicolores, surge desde la línea del horizonte (no está claro que el objeto saliera del mar) una "bola de fuego", un "disco plateado" o un aparato con forma de "caldero achatado". Estas fueron las descripciones más comunes del artefacto que, indudablemente, se elevó hacia el firmamento, dejando atrás la más espectacular "campana" de luz que se haya visto desde las islas Canarias. Esta "campana" ilumina buena parte de la noche canaria, provocando los lógicos temores y asombros.

A partir de la ascensión de este objeto volador no identificado, los "anillos" multicolores comienzan a difuminarse, terminando por desaparecer en su totalidad a los pocos minutos.

Desde Izaña(Tenerife): Cinco minutos de ascensión
Aunque resultada poco menos que imposible hacer una relación completa de las personas que contemplaron el fenómeno, parcial o totalmente, trataré de reunir y sintetizar los testimonios más destacados. Isla de Tenerife (Observatorio de Izaña: En esta privilegiada "atalaya" a más de 2.000 metros de altitud, se encuentra también la antena de TVE que envía la señal a las islas.

Aquel lunes, día 5 de marzo, Gilberto Naranjo e lldefonso Altamirano, ambos técnicos de televisión, se encontraban de servicio en la emisora. Hacia las siete y media de la tarde, Gilberto revisaba el instrumental técnico.

- "De pronto vi un gran resplandor. Siempre llevo las cámaras fotográficas. Aquello no era normal -declaró-. La noche estaba despejada y podía apreciar claramente la silueta y la sombra del Teide contra el paisaje. Comencé a tirar fotos -siempre en exposición- y logré, algunas francamente buenas!"

Cuando los periodistas le interrogaron sobre si podía haberse tratado de una puesta de sol, Naranjo respondió:

- "Ni hablar. He visto miles de puestas de sol desde Izaña y sé cómo son. Aquello era un "globo" de fuego, un aparato que salió del mar y cuyo resplandor llegó a todos los puntos de Canarias. Era algo extraño y jamás visto por mí. Me hizo temblar hasta el fondo de los huesos...

Cuando otro reportero le comentó la posibilidad de que fuera un misil, el técnico lo negó en redondo :

- "No puede ser porque las estelas de los proyectiles agua-aire son completamente distintas".

Según Gilberto Naranjo, la ascensión del ovni produjo una media hora de luz en grandes áreas de las islas.

"Eran luces de colores que permanecieron en el cielo como una fabulosa alfombra. Sé por los periódicos -prosiguió- que los radares de la Zona Aérea de Canarias no detectaron nada anormal. Esta es otra prueba más de que no pudo ser un misil. Fue una lástima que el aparato saliera tan velozmente. Sólo pude tomar unas cuantas diapositivas. Pero no llegué a captar la forma de la masa que, en mi opinión, tenía una forma de "pera" o de globo enorme y de un color indefinido.

Las fotografías de Gilberto Naranjo, sin embargo, fueron extraordinariamente oportunas y de un valor inestimable para los estudiosos.

Por su parte, Ildefonso Altamirano, compañero de Gilberto, también pudo contemplar el fenómeno en todo su esplendor. El hecho de no estar sacando fotos del mismo le permitió quizá una más detallada observación. Según Altamirano, el "disco" dejaba atrás una especie de cono o campana luminosos.

Para el primer testigo -Gilberto Naranjo-, el ovni voló primeramente hacia arriba. Después en dirección a las islas y, finalmente su trayectoria cambia y asciende nuevamente hasta perderse en el cenit.

Desde Izaña se cronometra esta ascensión final en unos cinco minutos. En el primer y segundo movimientos, la trayectoria es irregular. La describen como "en caracol". En el cielo va quedando una estela que mantiene su brillo amarillento o verdoso, según (as zonas. Esa extraña estela se presenta más luminosa allí donde el brillante "disco" efectuó cambios bruscos de dirección. Al iniciar la ascensión final, el ovni -que había permanecido hasta entonces en el vértice de la gran campana luminosa- deja atrás una impresionante "estela", por llamarla de alguna forma.

Para Altamirano, el ovni, que voló primero en dirección horizontal y después en vertical, "dejaba una estela similar a la de un barco que surca las aguas. En ningún momento dejó de formarse. Conforme alcanzaba altura, la "estela" era tan tenue y delicada que no salió en ninguna fotografia". Otros testigos confirmaron (as explicaciones de Naranjo y Altamirano, añadiendo que "conforme el ovni ascendía, daba la impresión de que el aire se volvía luminoso".

Fue esta gigantesca campana de luz la que iluminó la noche canaria, asombrando y aterrorizando a muchos. Otros cientos de testigos situados en las zonas bajas de las islas -especialmente en Tenerife- afirmaron que, al llegar a cierta altura, la "estela" se detuvo y el objeto prosiguió su ascensión "como un punto brillante". Y todo ello en el más absoluto y sobrecogedor silencio.

Los pájaros callaron
Otros miles de testigos contemplaron el fenómeno desde las costas del sur y suroeste de Tenerife. En la concurrida zona de la Playa de los Cristianos, por ejemplo, y durante más de una hora, los numerosos pájaros existentes en este puerto pesquero guardaron un silencio impresionante y anormal.

Nada más ocultarse el sol, y coincidiendo también con las primeras fases del acontecimiento, los habitantes y turistas de los Cristianos notaron unas ciertas oleadas de calor. Durante todo ese tiempo, el viento se calmó, pudiendo encenderse un fósforo en la misma playa sin que la llama oscilase.

Este hecho, para quien conozca la playa de los Cristianos, es algo insólito...

Otros vecinos de los Cristianos observaron igualmente unas olas de metro y medio de altura. Lo curioso es que "no hada viento"...

Algunas mujeres se desmayaron
En otras poblaciones, como fue el caso de Guía de lsora, la presencia del ovni provocó sustos, alarmas y hasta desmayos.

"Pensábamos que había llegado el fin del mundo - dijeron -. La plaza del pueblo se llenó de gente. Aquello estaba entre las Islas de La Playa y Gomera. Era como un globo que se acercaba cada vez más y que iba cambiando de color: lila, gris, anaranjado... "'

Unos vecinos de Guía aseguraron también "que el tiempo cambió". Poco antes del suceso, la temperatura era más bien fría. Después, el ambiente se caldeó. Esto coincide con lo experimentado en la zona de Los Cristianos, donde intensas oleadas de calor "acompañaron" al fenómeno.

Como una copa
También desde La Gomera fue visto el ovni y quizá con más claridad que en el resto de las islas. Lourdes Hernández Rodríguez, por ejemplo, describió el objeto que había salido de entre los "anillos" multicolores como un caldero achatado o plato, con un tamaño similar al de un edificio de tres plantas, y lanzando una luz anaranjada". Gonzala Damas explicó también que "aquello'' tenía forma de copa, de color blanco y con una luz alrededor.

Desde el mar
Decenas de pescadores y marineros que se encontraban en aquellos momentos en las aguas del archipiélago dieron igualmente sus testimonios, coincidentes en su mayoría con lo ya expuesto. Destacaron, por poner algunos ejemplos, los tripulantes del petrolero «Monteleón», que navegaban desde Las Palmas a Santa Cruz de Tenerife, así como el capitán y jefe de máquinas del ferry « Benchijigua», Francisco Rodríguez Aguiar y José García Oliva, respectivamente, que se dirigía de Los Cristianos a La Gomera. En esta última isla, infinidad de pescadores quedaron asombrados al contemplar el fenómeno. El fenómeno se produjo en el más absoluto y sobrecogedor silencio

Casi todos lo describieron como una "bola de fuego" que salió del mar. Por su parte, Joaquín Nebro, maestro nacional de Aljeró, en la bella isla de La Gomera, vio y fotografió el fenómeno en blanco y negro.

Gran Canaria "salió del mar"
El testimonio de Antonio González Llopis -y muy especialmente sus fotografías en color- fueron de gran importancia para los investigadores. Aquella tarde, nuestro hombre se dirigía desde el Hotel Riviera hacia Puerto Rico, al sur de la isla de Gran Canaria. Conectó la radio de su coche y empezó a escuchar el programa de Radio Nacional "Radio Gaceta de los Deportes". El tema del día, sin duda, era la anunciada huelga de jugadores. En su viaje de ida hacia el mencionado hotel ya habla divisado aquella extraña "puesta de sol". Ahora, en el viaje de regreso, el Lancer que conducta llevaba las luces encendidas, puesto que era ya noche cerrada. Pero aquellos "anillos" luminosos seguían allí, sobre el horizonte y González Llopis decidió parar y hacer unas fotografías. Se detuvo en el Barranco de Amadores, sobre el acantilado, y a unos dos kilómetros y medio del hotel Riviera.

- "Aparqué a la derecha de la carretera, en dirección a Puerto Rico, y dejé las luces y la radio encendidas. Me interesaba saber qué iba a pasar con la quiniela, como consecuencia de la posible huelga de jugadores de fútbol, Coloqué el trípode y la cámara fotográfica: una Carena con un objetivo Mamiya Sekor 1000 DTL de 55 mm. Llevaba entonces una película Kodacolor de 400 ASA. El objetivo tenía una luminosidad de 1,4. Mediante el disparador automático hice varias placas de aquellos "anillos". Era como un círculo concéntrico con colores iridiscentes. Después tomé una foto de varias luces correspondientes a unos barcos pesqueros, situados a unas ocho millas. Aquello me serviría de punto de referencia.

"Y me disponía a recoger el trípode y la cámara y volver al automóvil cuando, de pronto, vi un haz de luz que salía del mar. No era blanca del todo... Yo diría que tenía un color marfil, pero muy brillante. Aquel objeto salió del mar. De eso estoy seguro. Me dejaría un brazo... Empezó a elevarse a gran velocidad. Aquella bola luminosa parecía energía. En la punta estaba un objeto con forma de pirámide. Tiré entonces varias fotos, utilizando diferentes tiempos de exposición. Yo creo que la ascensión del ovni desde que salió del mar hasta que se perdió en el firmamento, pudo durar unos tres minutos. Al desaparecer la gran campana de luz, el ovni seguía ascendiendo, dejando tras de sí una leve estela luminosa. Debían ser las ocho y cuarto de la noche, aproximadamente porque recuerdo que el programa deportivo ya había concluido. Lo más curioso es que, a medida que el ovni se elevaba, el fenómeno primero -los "anillos"- fue difuminándose hasta desaparecer por completo.

"Mientras tanto, otras personas habían llegado hasta el acantilado. Entre otras pude reconocer al recepcionista de un hotel de las proximidades y a José Ojeda, médico de Puerto Rico. Todos contemplaron la ascensión del ovni.

"El ovni porque eso creo yo que fue lo que vimos y fotografié, se elevó de forma oblicua a la superficie del mar. Y lo hizo muy rápido. En su trayectoria se detuvo dos veces - quizá décimas de segundo-, desplazándose lateralmente. Parecía como si corrigiese la trayectoria. Antes de perderse de vista vi como cerraba una especie de "patas" que llevaba en su parte inferior. Parecían unas compuertas... Después lo perdimos de vista".
Llopis acompañó a los militares españoles del Ejército del Aire hasta el mismo lugar donde consiguió ver y fotografiar el objeto, declarando ante el juez-informador encargado de la investigación oficial exactamente lo mismo que aparece en estas páginas.

"Buscamos las huellas del trípode -añadió- y, tras localizadas, les indiqué el lugar exacto por el que surgió el ovni".

Tenerife: "Como en Venezuela..."
El valioso documento gráfico de González Llopis, desde Gran Canaria, iba a ser completado por otro fotógrafo y testigo excepcional, pero esta vez desde Tenerife. Me refiero a mi buen amigo Guillermo N. Lijtmaer, de nacionalidad argentina, que se encontraba de vacaciones en las islas Canarias.

He aquí su versión textual de los hechos, tal y como me la relató:

"Con referencia al ovni del 5 de marzo de 1979 -me explicaba desde Uruguay- tengo los hechos tan claros como silos hubiera vivido ayer. Estábamos viviendo en Puerto Santiago, más allá del bar Tejar, en los apartamentos Maya del Sol (apartamento l). Era un día de cielo claro. Desde allí se ven los contornos de la isla de La Gomera. Era por la tarde. No recuerdo la hora, pero faltaría una hora para que el sol se ocultase. El sol brillaba tapado en parte por una especie de nubecilla de forma muy particular, como un aro irregular de huno, estático. En ese momento iba con mi mujer a comprar algo a Los Gigantes. Y tuvimos este curioso diálogo - ¡Mira qué nube más rara - le señalé, - ¡Mira, se hace de noche y se queda prendida...

"Lejos estábamos de imaginar el espectáculo único que presenciaríamos un rato después, íbamos en coche mirando continuamente. Cuando volvíamos a casa, el sol estaba más bajo que la nubecilla. La podíamos ver claramente, como prendida, y se distinguían tenuemente los colores del arco iris alrededor.

"Cuando llegamos tomé la cámara y subí a la terraza del edificio con mi cuñado, Todavía se veían las últimas luces del día, aunque el sol ya se había ocultado, Cuanto más oscuro se ponía el cielo, más se distinguía el fenómeno.

"Ya de noche se velan claramente los contornos totales del fenómeno. A mi entender era el mismo de antes, que no podamos ver bien a causa de la presencia del sol.

"En estos 45 minutos o una hora, nada se había movido allí, Estaba viendo, en forma de centrifugado, todo el espectro de colores vivos más maravilloso que yo haya visto en mi vida. No había ruidos y estaba muy tranquilo. Sacaba fotografías con todo el tiempo del mundo, dándole exposiciones automáticas que iban de l0 a 50 segundos, con película negativa color Fuji de l00 ASA y con una cámara Nikon EL (que dispone de velocidad automática, con un objetivo normal de 50 mm.

"Pensaba cuánto tiempo podían durar estas increíbles formas y colores cuando el fenómeno empezó a perder intensidad, Fue entonces cuando decidimos bajar a cenar. Y estábamos bajando al apartamento cuando nos encontramos con un vecino. Estaba muy excitado. Nos invitó gentilmente a su apartamento -en unos de los pisos más altos- con el fin de observar el fenómeno. Decía que aquello era un ovni. Cuando le pregunté por qué, me dijo que "ahora saldría un objeto, tal y como lo había visto hace años en Venezuela.

"Ante la insistencia del vecino fuimos a su casa y pasamos directamente al balcón. La verdad es que no esperábamos que surgiera nada. Los colores habían desaparecido prácticamente, aunque todavía quedaba la figura central que también estaba perdiendo intensidad.

"En esos momentos, mi cuñado y aquel vecino me llamaron la atención. Y vi algo raro. Inmediatamente dejé de mirar para atender al trípode. Me coloqué tras la cámara y comencé a hacer fotos. Lo que vi fue lo siguiente: Un punto luminoso ascendía en línea recta, despidiendo chispas en un volumen mayor al del objeto. Eran de un color naranja-amarillento común. Había ascendido bastante cuando redujo la velocidad y dejó de despedir chispas. Cambió levemente de rumbo, colocándose más vertical y siguió mucho más rápido hacia el espacio. Se perdió en segundos y siempre en el más absoluto silencio. Las chispas uniformes de la primera etapa se expandieron en forma de luz.

"Tomé tres fotos con exposiciones más cortas que las del fenómeno anterior. Aquello último no duró más de un minuto o dos. En el cielo quedó una luminosidad que se expandía cada vez más, perdiendo intensidad.

"Nos despedimos rápidamente del vecino y bajamos a nuestro apartamento, para luego salir a la calle a ver qué decía la gente. Lamentablemente no volví a ver a dicho señor... "

Hasta aquí algunas de las panes fundamentales del avistamiento y de las fotografías que protagonizó Guillermo N. Lijtmaer. Unos documentos, como podamos apreciar, de extraordinario valor y calidad.

Al igual que en el caso de Llopis, también Lijtmaer fue visitado por un oficial de la Fuerza Aérea Española. Con el militar se encontraba otro testigo -el joven Miguel Angel Gasalla-, que vio el fenómeno desde Los Cristianos. Tomó también algunas diapositivas y coincidió con Lijtmaer en la presencia de chispas "que fueron difuminándose y conviniéndose en una estela luminosa".

En aquella oportunidad, el oficial español que llevó a cabo la investigación con Lijtmaer y Gasalla les comentó a titulo personal que lo observado en la noche del 5 de marzo de 1979 "no poda tratarse de un misil". El había hecho prácticas en los submarinos que lanzan Polaris y sabia cómo son y cómo salen del mar...

Dos años después del suceso, los norteamericanos de la asociación GSW de Phoenix (Arizona), dedicada a la investigación privada de los ovnis, hicieron público un informe en el que aseguraban que el "ovni de Canarias" había sido un Polaris lanzado desde un submarino de EE.UU. o de la OTAN. Pero dejemos para más adelante el "sabroso patinazo" yanqui...

Diez aviones en vuelo
Las dos grandes fases del fenómeno fueron observadas también desde el aire. Concretamente por las tripulaciones y buena parte del pasaje de diez aviones comerciales que, en aquellos minutos -y esto es importante- volaban sobre el archipiélago. Me he entrevistado con buena parte de estos pilotos y todos coinciden en algo: "Un objeto salió del mar y se inmovilizó en el aire, variando el rumbo y desapareciendo en el espacio a una velocidad muy superior a la que puedan conseguir los reactores o proyectiles humanos".

Pero no voy a extenderme ahora en las muchas horas de conversación que he grabado con estos comandantes y segundos pilotos, ni tampoco en el contenido de la vital cinta entre el avión "charter" Naysa-02 y la Torre de Control Canarias. (Sugiero a los interesados en el caso consulten mi libro "La Gran Oleada").

Se apagaron las luces del autocar
Seria agotador, como insinuaba anteriormente,. proporcionar al lector los miles de testimonios registrados aquella noche en las islas de Tenerife, Gran Canaria, La Palma, Gomera, Lanzarote, Fuerteventura e, incluso, las costas africanas. Me referiré tan sólo, y como remate a los casos ya citados, a algunos de los testigos que vieron o sintieron "algo" diferente a lo ya expuesto.

Puerto Rosario, en la isla de Gomera: miles de personas se quedaron sin luz al tiempo que hacía su aparición el ovni. La ciudad recobró el fluido eléctrico cuando el objeto se perdió en el firmamento.

Gran Canaria: cientos de personas observaron interferencias en sus pantallas de televisión mientras el ovni ascendía sobre las islas.

Las Palmas: Un autocar de Utinsa, que circulaba de Las Palmas a Artenara, se quedó sin luces. El conductor y los viajeros pudieron contemplar la aparición y desaparición del ovni. Un vehículo que circulaba próximo al autobús se paró también ,sin razón aparente. Otros testigos de las islas más occidentales me relataron avistamientos de objetos no identificados en los das inmediatamente anteriores al 5 de marzo de 1979.

Dimensiones gigantescas
Merced a estos miles de testimonios, así como a los numerosos documentos gráficos -en blanco y negro, y en color- que se lograron desde las diferentes islas, grupos de investigadores, entre los que merece destacar el CEP de Canarias, llevaron a cabo cálculos muy precisos sobre las dimensiones y ubicación del fenómeno. En síntesis, el "foco" central del suceso fue localizado a unos 21Yl kilómetros al Oeste de Los Cristianos.

"Con este dato esencial -explicó el CEP - y trasladándonos a Izaña, nos situamos en el mismo lugar y posición en que Gilberto Naranjo obtuvo su magnifica serie de diapositivas, Desde allí y sirviéndonos de un goniómetro, medimos los ángulos bajo los cuales se ven los principales accidentes geográficos que aparecen en las diapositivas. Proyectando estas filminas establecimos relaciones angulares y lineales entre estos accidentes y el fenómeno luminoso. Trasladamos finalmente estos datos a mapas cartográficos con curvas de nivel y tras sencillos cálculos trigonométricos, nos dieron la verdadera magnitud del fenómeno".

Estos datos resurtan sencillamente colosales. Veamos algunos:

l. En la fase de los "anillos" luminosos, el diámetro de la línea amarilla e intensamente brillante que surgió en el interior de dichos "anillos " fue de ¡63 kilómetros!

2. Más asombroso aún resultó el tamaño de los "anillos" exteriores, que adquirieron la intensa coloración iridiscente: ¡l00 kilómetros de diámetro!

3. Su altura sobre el mar fue calculada en unos 10 kilómetros. (Dentro, pues, de la troposfera. Sólo los cirros pueden permanecer a una altura superior).

4. Ya en plena segunda fase, la "campana" o "copa" luminosa que fue vista y fotografiada también desde diferentes islas, alcanzó una anchura máxima de 69 kilómetros. Al empezar a difuminarse, dicha "campana" se ensanchó aún más. La superficie de la sección de dicha "campana" -supuestamente circular- fue medida también, arrojando la escalofriante cifra de 3700 kilómetros cuadrados. Como dato comparativo, la superficie total de la isla de Tenerife es de 1.928 kilómetros cuadrados... (Resulta perfectamente comprensible por qué el fenómeno luminoso fue visto desde puntos tan alejados y por qué causó temor entre miles de personas).

La sorpresa de los investigadores llegó al máximo cuando averiguaron la altura a que habla quedado "estacionada" la gran "cam pana": ¡70 kilómetros! Como se recordará, el disco o "caldero achatado" ascendió hasta perderse en el cenit, pero en esta última etapa visible de su trayectoria, el ovni ya no fue acompañado de la esplendida "copa" luminosa. Esta, repito, había quedado inmóvil al llegar a una determinada altitud. La "cola" luminosa atravesó la troposfera, la estratosfera y la mesosfera, rozando los límites de la última capa: la ionosfera. Los expertos quedaron desconcertados al ver cómo aquella masa luminosa no perdía su brillo y uniformidad, a pesar de atravesar capas con diferentes presiones, temperaturas (de 20 a 80º) y composición química. El fenómeno luminoso queda siempre dentro de los límites de la homosfera (entre cero y cien kilómetros), que es donde la proporción de oxígeno-nitrógeno se mantiene siempre constante. Al acercarse a sus límites, la luminosidad se hizo tan tenue que las cámaras no la captaron, aunque sí el ojo humano.

¿Qué había ocurrido realmente en aquella tarde-noche del 5 de marzo de 1979 en las islas Canarias? ¿Cuál o cuáles fueron las explicaciones que se barajaron entonces?

Los veinte errores de Arizona
Naturalmente, como ocurre casi siempre, en aquellos días surgieron las más increíbles "explicaciones" al fenómeno del 5 de marzo de 1979. Hubo quien llegó a decir que estábamos ante un meteorito. Indudablemente, tal razonamiento resulta absurdo. También hubo quien "explicó" el fenómeno como una "explosión nuclear submarina y controlada..., para la modificación artificial del clima". El argumento produjo el inevitable... "jolgorio" entre los medios científicos y meteorológicos. ¡Y no digamos entre los pilotos de los l0 aviones...

También fueron consultados los especialistas en meteorología y todos ellos coincidieron en la imposibilidad de catalogar el fenómeno. El popular Mariano Medina, con los principales datos y fotografías en las manos, fue rotundo:

"El objeto que aparece en el horizonte -afirmó- nada tiene que ver con la meteorología. Ni tampoco tiene que ver con un globo-sonda, ni con los espectros, ni con los círculos de Ulloa, ni con los halos, irisaciones, anillos, coronas o espejismos."

Si algún hipercrítico -más ignorante que otra cosa- llegó a apuntar la posibilidad de que estuviéramos ante el planeta Venus, el asunto quedó zanjado con prontitud: aquél 5 de marzo de 1979, Venus se ocultó a las dos y media de la tarde... ¿Qué quedaba entonces? ¿Una aurora boreal?

Del todo imposible. Este tipo de fenómenos se registra generalmente por encima del paralelo 45. De haberse producido en las latitudes de las Islas Canarias, también se habría dado en Madrid. Y hubiera causado un gran impacto metereológico en toda Europa. Pero nada de esto sucedió.

Los meteorólogos no supieron dar una explicación que pudiera estar vinculada a su especialidad. Todos ellos, en cambio, coincidieron en dos aspectos básicos; "aquello" NO era un fenómeno meteorológico y "aquello" SI tenía luz propia.

¿Un proyectil agua-aire?
Apuradas todas las explicaciones lógicas y terrestres, otros "especialistas" hablaron de un cohete o misil agua-aire. Esta toarla contentó a todos aquellos que empezaban a sentirse "inquietos". Pero la verdad estaba muy lejos de esta hipótesis... para cualquiera que haya seguido el fenómeno con un mínimo de interés, la teoría del proyectil agua-aire resulta poco menos que ridícula. ¿Qué clase de misil puede detenerse en el aire? Eso fue lo que vieron y comunicaron los pilotos a Control Canarias...

¿Desde cuándo un proyectil de esta naturaleza se dedica a "dar pasadas" junto a los aviones civiles?

¿Es que existe en la actualidad un misil capaz de alcanzar esos 20.000 ó 21.000 kilómetros a la hora, que fue la velocidad estimada por los pilotos del NAYSA-02 para el ovni?

¿Y qué podemos decir de esa gigantesca "campana" o "copa" luminosa, "estacionada" a 70 kilómetros de altura?

¿Es qué un misil agua-aire provoca unos "anillos" multicolores -a lo kilómetros de altitud- y antes de que salga del agua?

Pero vayamos por partes... Analicemos la hipótesis da los hipercríticos y ufólogos de "salón" que un buen día se obstinaron en clasificar el "ovni de Canarias" como un Polaris. Y vuelvo a etiquetarlos como ufólogos "de salón" porque, sin la menor consideración hacia los seguidores e interesados en el asunto ovni, pontificaron y sentenciaron sin más datos que los aportados por los medios de comunicación. Una información que, salvo excepciones, fue bastante acertada, aunque nunca completa. Y lógicarnente, estos "sumos sacerdotes" de la Ufologia hispana -que no se molestaron en viajar a las islas e interrogar a los miles de testigos- volvieron a errar...

Lo malo fue que uno de estos investigadores (?) "de oídas" -valenciano por más señas y de cuyo nombre no quiero acordarme- tomó parte de la información aparecida en la prensa, así como una fotografía, y remitió el gravemente incompleto material a la ya conocida Ground Saucer Watch de Phoenix (Arizona). Esta prestigiosa asociación para el estudio de los "no identificados" sometió la diapositiva a sus computadoras y, "en base al informe recibido desde Valencia", emitió unas conclusiones. Como era de esperar, y como consecuencia de la deficiente información suministrada desde España, la GSW cometió un lamentable error.

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